Referencias Cruzadas

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Mateo 8:2

Biblia Nacar-Colunga

y, acercándose un leproso, se postró ante El, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.

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37 Referencias Cruzadas  

Entonces el siervo, cayendo de hinojos, dijo: Señor, dame espera y te lo pagaré todo.


Mas ella, acercándose, se postró ante El, diciendo: ¡Señor, socórreme!


los secretos de su corazón quedarán de manifiesto, y cayendo de hinojos, adorará a Dios, confesando que realmente está Dios en medio de vosotros.


Así que entró Pedro, Cornelio le salió al encuentro, y postrándose a sus pies, le adoró.


Dijo él: Creo, Señor, y se postró ante El.


y, viéndolo, se postraron; algunos vacilaron.'


Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Elíseo, y ninguno de ellos fue limpiado, sino el sirio Naamán.


Hallándose Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso,


Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, postrándose, para pedirle algo.


Los que en ella estaban se postraron ante El, diciendo: Verdaderamente, tú eres Hijo de Dios.


Y no hizo allí muchos milagros por su incredulidad.


Mientras les hablaba, llegó un jefe, y, acercándosele, se postró ante El, diciendo: Mi hija acaba de morir; pero ven, pon tu mano sobre ella y vivirá.'


Yahvé hirió de lepra al rey, y leproso estuvo hasta el día de su muerte, y moraba en su casa aislada. Jotam, su hijo, estaba a la cabeza del palacio y juzgaba al pueblo.


pero la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre.” Y Guejazi salió de la presencia de Elíseo blanco de lepra como la nieve.


Apenas se había retirado del tabernáculo la nube, apareció María cubierta de lepra, como la nieve; y miró Aarón a María, y la vio cubierta de lepra.'


Me arrojé a sus pies para adorarle, y me dijo: Mira, no hagas eso; consiervo tuyo soy y de tus hermanos, los que tienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios. Porque el testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.'


Jesús les salió al encuentro, diciéndoles: La paz con vosotras. Ellas, acercándose, le abrazaron los pies y se postraron ante El.


Curad a los enfermos, resucitad a los muertos, limpiad a los leprosos, arrojad los demonios; gratis lo recibís, dadlo gratis.'


le dijo: Todo esto te daré si de hinojos me adorares.


y, entrados en la casa, vieron al niño con María, su madre, y de hinojos le adoraron, y, abriendo sus cofres le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra.


Naamán, jefe del ejército del rey de Siria, gozaba el favor de su señor y era tenido en mucha estima, pues por medio de él había salvado Yahvé a Siria. Pero este hombre robusto y valiente era leproso.


Por lo que a mí hace, yo soy todavía débil, aunque ungido, y esos hombres, los hijos de Sarvia, son más duros que yo. Que Yahvé pague al que ha hecho el mal, según su malicia.”


Como bajó del monte, le siguieron muchedumbres numerosas,


y, acercándose, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos.


Dijo Pedro: De ninguna manera, Señor, que jamás he comido cosa alguna impura.





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