Referencias Cruzadas

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Mateo 5:37

Biblia Nacar-Colunga

Sea vuestra palabra: Sí, sí; no, no; todo lo que pasa de esto, de mal procede.'

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17 Referencias Cruzadas  

Pero ante todo, hermanos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni con otra especie de juramento; que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para no incurrir en juicio.'


Sea vuestra conversación agradable, salpicada de sal, de manera que sepáis cómo os convenga responder a cada uno.


No os engañéis unos a otros; despojaos del nombre viejo con todas sus obras,'


Vosotros tenéis por padre al diablo, y queréis hacer los deseos de vuestro padre. El es homicida desde el principio y no se mantuvo en la verdad, porque la verdad no estaba en él. Cuando habla la mentira, habla de lo suyo propio, porque él es mentiroso y padre de la mentira.


Por lo cual, despojándoos de la mentira, hable cada uno verdad con su prójimo, pues que todos somos miembros unos de otros.


Pero fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del maligno.


A quien oye la palabra del reino y no la entiende, viene el Maligno y le arrebata lo que se había sembrado en su corazón; esto es lo sembrado junto al camino.'


el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino; la cizaña son los hijos del Maligno;'


Sabemos que todo el nacido de Dios no peca, sino que el nacido de Dios le guarda, y el maligno no le toca.


y no nos pongas en tentación, mas líbranos del mal.


Os escribo, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.


No como Caín, que, inspirado del maligno, mató a su hermano. ¿Y por qué lo mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano, justas.


No pido que los tomes del mundo, sino que los guardes del mal.


Porque del corazón provienen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las blasfemias.


Ni por tu cabeza jures tampoco, porque no está en ti volver uno de tus cabellos blanco o negro.


Abrazad en todo momento el escudo de la fe, conque podáis hacer inútiles los encendidos dardos del maligno.





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