Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Mateo 26:67

Biblia Nacar-Colunga

Entonces comenzaron a escupirle en el rostro y a darle puñetazos, y otros le herían en la cara,

Ver Capítulo Copiar

24 Referencias Cruzadas  

He dado mis espaldas a los que me herían, y mis mejillas a los que me arrancaban la barba. Y no escondí mi rostro ante las injurias y los esputos.


Despreciado y abandonado de los hombres, varón de dolores y familiarizado con el sufrimiento, y como uno ante el cual se oculta el rostro, menospreciado sin que le tengamos en cuenta.


Habiendo dicho esto Jesús, uno de los ministros, que estaba a su lado, le dio una bofetada, diciendo: ¿Así respondes al Sumo Sacerdote?


Y, escupiéndole, tomaban la caña y le herían con ella en la cabeza.


Comenzaron algunos a escupirle y le cubrían el rostro y le abofeteaban, diciendo: Profetiza; y los criados le daban bofetadas.'


Pero yo os digo: No resistáis al mal, y si alguno te abofetea en la mejilla derecha, dale también la otra;'


puestos los ojos en el autor y perfeccionador de nuestra fe, Jesús; el cual, por el gozo que se le proponía, soportó la cruz, sin hacer caso de la ignominia, y está sentado a la diestra del trono de Dios.'


y, acercándose a EL, le decían: Salve, rey de los judíos, y le daban bofetadas.


Y le herían en la cabeza con una caña, y le escupían, e hincando la rodilla, le hacían reverencias.


Yod. — Dar la mejilla al que le hiere, hartarse de oprobios.


Como de él se pasmaron muchos, tan desfigurado estaba su aspecto, que no parecía ser de hombre,


difamados, consolamos; hemos venido a ser hasta ahora como desecho del mundo, como estropajo de todos.'


y se burlarán de El y le escupirán, y le azotarán y le darán muerte, pero a los tres días resucitará.


(14) Ahora rodéate de muros, Bet-Gader. Nos cercan, hieren con la clava las mandíbulas las tribus de Israel


Sámec. — Y nos hiciste oprobio y escarnio en medio de los pueblos.


e hizo azotar a Jeremías, profeta, y ponerle en el cepo que hay en la puerta superior de Benjamín, junto a la casa de Yahvé.


Llegóse entonces Sedecías, hijo de Canana, que golpeó a Miqueas en la mejilla, diciendo: “¿Cómo se ha retirado de mí el espíritu de Yahvé para hablarte a ti?”


su cuñada se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará del pie un zapato y le escupirá en la cara diciendo: “Esto se hace con el hombre que no edifica la casa de su hermano.”


Respondió Yahvé: “Si su padre la hubiera escupido en el rostro, ¿no quedaría por siete días llena de vergüenza? Que sea echada fuera del campamento por siete días, y después volverá.”


diciendo: Profetízanos, Cristo, ¿quién es el que te hirió?





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios