Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Marcos 2:2

Biblia Nacar-Colunga

y se juntaron tantos, que ni aun en el patio cabían, y El les hablaba.

Ver Capítulo Copiar

20 Referencias Cruzadas  

Salió de nuevo a la orilla del mar, y toda la muchedumbre se llegó a El, y les enseñaba.


Pero él, partiendo, comenzó a pregonar a voces y a divulgar el suceso, de manera que Jesús ya no podía entrar públicamente en una ciudad, sino que se quedaba fuera, en lugares desiertos, y allí venían a El de todas partes.


Predica la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, arguye, enseña, exhorta con toda longanimidad y doctrina;'


Pero ¿qué dice? “Cerca de ti está la palabra, en tu boca, en tu corazón,” esto es, la palabra de la fe que predicamos.


Atravesaron la Frigia y el país de Galacia, impedidos por el Espíritu Santo de anunciar la palabra en Asia.


y, habiendo predicado la palabra en Perge, bajaron a Atalía,


Los que con motivo de la persecución suscitada por lo de Esteban se habían dispersado, llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no predicando la palabra más que a los judíos.


Ellos, después de haber atestiguado y predicado la palabra del Señor, volvieron a Jerusalén, evangelizando muchas aldeas de los samaritanos.


Entre tanto, se fue juntando la muchedumbre por millares, hasta el punto de pisarse unos a otros, y comenzó El a decir a sus discípulos: Ante todo guardaos del fermento de los fariseos, que es la hipocresía,


He aquí la parábola: La semilla es la palabra de Dios.


Yendo por ciudades y aldeas, predicaba y evangelizaba el reino de Dios. Lc acompañaban los Doce


y, hallado, le dijeron: Todos andan en busca de ti.


y toda la ciudad se reunió a la puerta:


Después que Juan fue preso, vino Jesús a Galilea predicando el Evangelio de Dios


y abriendo (El) su boca, los enseñaba, diciendo.


hacer tu complacencia; Dios mío, (ello) me es grato, y tu Ley está en medio de mis entrañas.'


Sucedió un día que, mientras enseñaba, estaban sentados algunos fariseos y doctores de la Ley, que habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea, y de Jerusalén, y la virtud del Señor estaba en su mano para curar.


Al desembarcar vio una gran muchedumbre, y se compadeció de ellos, porque eran como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles largamente.


Entrando de nuevo, después de algunos días en Cafarnaúm, se supo que estaba en casa,





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios