Como el sacrificio por el pecado, así será el sacrificio por el delito. La ley para uno y para otro es la misma. La víctima será del sacerdote que la ofrezca.
Moisés preguntó por el macho cabrío que había sido sacrificado por el pecado, y se encontró con que había sido quemado; y airado contra Eleazar e Itamar, los hijos de Aarón que quedaban, les dijo:'