Referencias Cruzadas

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Levítico 4:34

Biblia Nacar-Colunga

El sacerdote mojará su dedo en la sangre de la víctima y untará de ella los cuernos del altar de los holocaustos, y derramará la sangre al pie del altar.

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15 Referencias Cruzadas  

El sacerdote mojará su dedo en la sangre de la víctima, untará en ella los cuernos del altar de los holocaustos y la derramará al pie del altar.


El sacerdote mojará su dedo en la sangre de la víctima y untará de ella los cuernos del altar de los holocaustos, y la derramará al pie del altar.


untará de ella los cuernos del altar de los perfumes y derramará todo el resto de la sangre del novillo en torno del altar de los holocaustos, que está a la entrada del tabernáculo de la reunión.


Porque también Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en la carne, pero volvió a la vida por el Espíritu


Llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que, muertos al pecado, viviéramos para la justicia, y por sus heridas hemos sido curados.


¿de cuánto mayor castigo pensáis que será digno el que pisotea al Hijo de Dios y reputa por inmunda la sangre de la alianza, con la que fue santificado, e insulta al Espíritu de la gracia?


Pues convenía que aquel para quien y por quien son todas las cosas, que se proponía llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por las tribulaciones al autor de la salud de ellos.


A quien no conoció el pecado, le hizo pecado por nosotros, para que en El fuéramos justicia de Dios.


porque el fin de la Ley es Cristo, para la justificación de todo el que cree.


Pues lo que a la Ley era imposible, por ser débil a causa de la carne, Dios, enviando a su propio Hijo en carne semejante a la del pecado, y por el pecado, condenó al pecado en la carne,


No hay, pues, ya condenación alguna para los que están en Cristo Jesús,


y Yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados en la verdad.


Habíase complacido Yahvé en su justicia, en hacer grande y magnífica la ley,


y la derramará al pie del altar de los holocaustos, que está a la entrada del tabernáculo de la reunión.





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