Referencias Cruzadas

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Levítico 4:2

Biblia Nacar-Colunga

Habla a los hijos de Israel y diles: Si pecare alguno por ignorancia, haciendo algo contra cualquiera de los mandatos prohibitivos de Yahvé e hiciera alguna de estas cosas:

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18 Referencias Cruzadas  

pero en la segunda, una sola vez en el año entra el pontífice solo, no sin sangre, que ofrece en expiación de sus ignorancias y las del pueblo.


También tu siervo es iluminado por ellos, y en guardarlos halla gran provecho.


Si el que por ignorancia pecó es uno del pueblo, haciendo algo que Yahvé ha prohibido hacer, e incurriendo así en culpa,


De la misma boca proceden la bendición y la maldición. Y esto, hermanos míos, no debe ser así.


para que pueda compadecerse de los ignorantes y extraviados, por cuanto él está también rodeado de flaqueza,


a mí, que primero fui blasfemo y perseguidor violento, mas fui recibido a misericordia porque lo hacía por ignorancia en mi incredulidad;'


Pero Jonatán, que nada sabía del juramento que su padre había hecho hacer al pueblo, metió la punta del bastón que llevaba en la mano en un panal de miel y se la llevó a la boca con la mano, y le brillaron los ojos.


He aquí el caso en que el homicida que allí se refugie tendrá salva la vida: si mató a su prójimo sin querer, sin que antes fuera enemigo suyo ni ayer ni anteayer.


Si el que pecó es un jefe del pueblo, haciendo por ignorancia algo de lo que los mandamientos de Yahvé, su Dios, prohiben, incurriendo así en culpa,


Si fuera la asamblea toda del pueblo la que por ignorancia pecare, sin darse cuenta, haciendo algo que los mandatos de Yahvé prohíben, incurriendo así en culpa,


Llamó después a Abraham y le dijo: “¿Qué es lo que nos has hecho? ¿En qué te he faltado yo para que trajeras sobre mí y sobre mi reino tan grave pecado? Lo que has hecho con nosotros no debe hacerse.”


Yahvé habló a Moisés, diciendo:


Quien por inadvertencia comiere una cosa santa, la restituirá al sacerdote con un quinto de más.


elegiréis ciudades que sean para vosotros ciudades de refugio, donde pueda refugiarse el homicida que hubiera matado a alguno sin querer.


pues de la muchedumbre de los cuidados nacen los sueños, y de la muchedumbre de las palabras los despropósitos. Teme, pues, a Dios.


¿Quién será capaz de conocer los deslices? Limpíame de los que se me ocultan.





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