Si alguno, estando limpio y no estando de viaje, dejare de celebrarla, éste será borrado de su pueblo; por no haber ofrecido a su tiempo su ofrenda a Yahvé, llevará sobre sí su culpa.'
Si uno pecare oyendo a otro imprecar, y siendo testigo de la imprecación, porque lo vio o de otro modo lo conoció, y, sin embargo, no lo denunció, contrayendo así reato,