Referencias Cruzadas

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Juan 6:9

Biblia Nacar-Colunga

Hay aquí un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces; pero esto, ¿qué es para tantos?'

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24 Referencias Cruzadas  

El les contestó: Dadles vosotros de comer. Ellos le dijeron: No tenemos más que cinco panes y dos peces, a no ser que vayamos a comprar provisiones para todo este pueblo.


El les contestó: ¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Habiéndose informado, le dijeron: Cinco y dos peces.


Pero ellos le respondieron: No tenemos aquí sino cinco panes y dos peces.


Hablaron contra Dios, diciendo: “¿Podrá Dios preparar mesa en el desierto?”


¿Aún no habéis entendido ni os acordáis de los cinco panes para los cinco mil hombres, y cuántos canastos recogisteis?


Pues conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo que, siendo rico, se hizo pobre por amor nuestro, para que vosotros fueseis ricos por su pobreza;'


El asentó la paz en tus fronteras, te sació de la flor del trigo.


Le adularían los que aborrecen a Dios, y su tiempo habría pasado para siempre;'


tierra de trigo, de cebada, de viñas, de higueras y de granados; tierra de olivos, de aceite y de miel;'


Y oí como una voz en medio de los cuatro vivientes que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario, pero el aceite y el vino ni tocarlos.


Así que María llegó a donde Jesús estaba, viéndole, se echó a sus pies, diciendo: Señor, si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano.


Dijo, pues, Marta a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, no hubiera muerto mi hermano;'


Contestó Felipe: Doscientos denarios de pan no bastan para que cada uno reciba un pedacito.


Contigo comerciaban Judá y la tierra de Israel, y te daban como precio el trigo de Minnit, perfumes, miel, aceite y bálsamo.


Volvieron a tentar a Dios y enojaron al Santo de Israel.


Entonces dijo Elíseo: “Oíd la palabra de Yahvé: Así dice Yahvé: Mañana a estas horas estará en las puertas de Samaría el “sea” de flor de harina a un siclo, y dos “seas” de harina de cebada a un siclo.”


(8) Hacían llegar también la cebada y la paja para los caballos de tiro y de carrera allí donde se hallaran, cada uno según las órdenes recibidas.


La nata de las vacas y la leche de las ovejas, con la grosura de los corderos y los carneros, de los toros de Basan y de los machos cabríos. Con la flor de trigo bebiste la sangre de la uva, la espumosa bebida.”


Tomó entonces Jesús los panes, y, dando gracias, dio a los que estaban recostados, e igualmente de los peces, cuanto quisieron.


Así que bajaron a tierra, vieron unas brasas encendidas y un pez puesto sobre ellas, y pan.


Díjoles Jesús: Traed de los peces que habéis pescado ahora.


Se acercó Jesús, tomó el pan y se lo dio, e igualmente el pez.





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