Referencias Cruzadas

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Juan 10:10

Biblia Nacar-Colunga

El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan abundante.'

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25 Referencias Cruzadas  

pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.


Yo soy el pan vivo bajado del cielo; si alguno come de este pan, vivirá para siempre, y el pan que yo le daré es mi carne, vida del mundo.'


Y si alguno escucha mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.


porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da la vida al mundo.


pues Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.


Verdadero es el dicho y digno de ser por todos recibido, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.


En verdad, en verdad os digo que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador;'


así como el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en redención de muchos.


Por donde puede también salvar perfectamente a los que por El se acercan a Dios, siempre viviente para interceder por ellos.


Son perros voraces, insaciables; son pastores que no entienden, siguen cada uno su camino, cada cual busca su interés.'


y tendréis ancha entrada en el reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.


Por lo cual, queriendo Dios mostrar solemnemente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, interpuso el juramento,


¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros ni permitís entrar a los que querían entrar.


tú, en suma, que enseñas a otros, ¿cómo no te enseñas a ti mismo? ¿Tú, que predicas que no se debe robar, robas?


Cuando yo quería sanar a Israel, se ha revelado la iniquidad de Efraírn y la perversidad de Samaría; obra fraudulentamente; entra el ladrón dentro, y fuera hace sus correrías el bandido.'


Mirad que no despreciéis a uno de esos pequeños, porque en verdad os digo que sus ángeles ven de continuo en el cielo la faz de mi Padre, que está en los cielos.


y les enseñaba y decía: ¿No está escrito: “Mi casa será casa de oración para todas las gentes”? Pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones.


Esto decía, no por amor a los pobres, sino porque era ladrón, y, llevando él la bolsa, hurtaba de lo que en ella echaban.


diciéndoles: Escrito está: “Mi casa será llamada casa de oración”; pero vosotros la habéis convertido en cueva de ladrones.'


y no queréis venir a mí para tener la vida.


Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por sus ovejas;'


Porque el Hijo del hombre ha venido a salvar lo perdido.





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