Referencias Cruzadas

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Isaías 63:19

Biblia Nacar-Colunga

Somos desde mucho ha como aquellos sobre los que no dominas, sobre los que no es invocado tu nombre.

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19 Referencias Cruzadas  

estuvisteis entonces sin Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel, extraños a las alianzas de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo;'


los israelitas, cuya es la adopción filial y la gloria, y las alianzas, y la legislación, y el culto, y las promesas;'


a fin de que busquen los demás hombres al Señor, y todas las naciones sobre las cuales fue invocado mi nombre, dice el Señor que ejecuta estas cosas,


que en las pasadas generaciones permitió que todas las naciones siguieran su camino,


para que conquisten los restos de Edom y los de todas las naciones sobre las cuales sea invocado mi nombre, dice Yahvé, que cumplirá todo esto,


Déjeme consultar por los que no me interrogaban, déjeme hallar por los que no me buscaban. Yo decía: Heme aquí, heme aquí, a gente que no invocaba mi nombre.


Porque eligió para sí Yahvé a Jacob, a Israel por posesión suya.


Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, sobre los reinos que no invocan tu nombre;'


Derrama tu furor sobre las gentes que te desconocen y sobre los pueblos que no invocan tu nombre, que han devorado a Jacob, le han consumido y han devastado su morada.


¿Por qué han ultrajado los impíos tu Santo, nuestros enemigos han hollado tu santuario?


(19) ¡Oh si rasgaras los cielos y bajaras, de suerte que los montes se estremecieran ante ti,


¿Por qué has de ser como hombre azorado, como guerrero incapaz de salvar? Pues tú, Yahvé, (habitas) en medio de nosotros, y tu nombre es invocado sobre nosotros, No nos desampares.


y verán todos los pueblos de la tierra que está sobre ti el nombre de Yahvé y te temerán.


Cuando tú, ¡oh Yahvé! salías de Seír, cuando subías desde los campos de Edom, tembló ante ti la tierra, destilaron los cielos y las nubes se deshicieron en agua.


Derritiéronse los montes a la presencia de Yahvé, a la presencia de Yahvé, Dios de Israel.


Y abajó los cielos y descendió, negra obscuridad tenía bajo sus pies.


Abajó los cielos y descendió, negra nube tenía bajo sus pies.


Oye, Dios mío, y escucha. Abre los ojos y mira nuestras ruinas, mira la ciudad sobre la que se invoca tu nombre, pues no por nuestras justicias te presentamos nuestras súplicas, sino por tus grandes misericordias.


¡Escucha, Señor! ¡Señor, perdona! ¡Atiende, Señor, y obra; no tardes, por amor de ti, Dios mío, ya que es invocado tu nombre sobre tu ciudad y sobre tu pueblo!'





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