Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Isaías 48:8

Biblia Nacar-Colunga

No lo habías oído ni lo conocías, ni desde antiguo se había abierto tu oído6. Porque sabía que eres pérfido, y tu nombre es rebelde desde el seno materno.

Ver Capítulo Copiar

33 Referencias Cruzadas  

Más bien a sabiendas obráis la iniquidad; vuestras manos hacen que en la tierra domine la violencia.'


Pérfido es Judá, y en Israel y en Jerusalén se cometen abominaciones, pues Judá profana lo consagrado a Yahvé, lo que El ama, casándose con hijas de un dios extranjero.


Han hecho traición a Yahvé, engendrando hijos extraños. Ahora un conquistador los devorará con sus campos.


¿A quién hablaré? ¿A quién amonestaré que me oiga? He aquí que tienen oídos incircuncisos, no pueden oír nada, La palabra de Yahvé es para ellos objeto de escarnio, no gustan de ella.


entre los cuales todos nosotros fuimos también contados en otro tiempo y seguimos los deseos de nuestra carne, cumpliendo la voluntad de ella y sus depravados deseos, siendo por naturaleza hijos de ira, como los demás;'


Porque se ha rebelado contra mí la casa de Israel y la casa de Judá, oráculo de Yahvé.


Sin embargo, como la mujer infiel a su marido, así has sido tú infiel a mí, casa de Israel, oráculo de Yahvé.


el Señor, Yahvé, me ha abierto los oídos, y yo no me resisto, no me echo atrás.


Porque sabía que eres duro y es tu cerviz una barra de hierro, que tienes una frente de bronce.


Acordados de esto y entendedlo4, reflexionada de nuevo, transgresores.


Alzada está tu mano, ¡oh Yahvé! no la ven; verán, confundidos, tu celo por el pueblo, y el fuego de tus enemigos los devorará.'


Me ha sido mostrada una dura visión: saqueadores saqueando, aseladores asolando, Sube Elam, asedia Media. Yo hago cesar todo gemido.


Pues reconozco mi transgresión, y mi pecado está siempre delante de mí.


Tú, ¡oh Yahvé! Dios mío, has multiplicado tus maravillas y tus designios en favor nuestro. Nadie hay semejante a ti. Yo quisiera anunciarlas, hablar de ellas, pero sobrepasan todo número.


Pero ellos, como hombres, violaron la alianza2, obraron pérfidamente contra mí.


Oíd esto, pueblo necio e insensato, que tiene ojos y no ve, tiene oídos y no oye.


¡Ay de ti, devastador que no has sido devastado, saqueador que no has sido saqueado! Cuando acabes de devastar, serás tú devastado; cuando acabes de saquear, serás tú saqueado.'


Y El derramó el fuego de su ira con los furores de la guerra, que se encendieron en torno a él, pero no comprendió; le quemaron, mas no hizo caso.'


Pero va a caer sobre ti un mal que no sabrás conjurar, y caerá sobre ti una ruina que no podrás borrar; vendrá de repente sobre ti una devastación, sin que lo sepas.'


Ahora han sido creadas y no hace tiempo, antes de hoy no las habías oído, para que no dijeras: Ya lo sabía yo.


¿De quién os burláis, a quien hacéis muecas y sacáis la lengua? ¿No sois vosotros hijos de pecado, raza de mentira?


Los extraños devoran su sustancia, sin que él se dé cuenta; ya tiene canas, y no se ha apercibido.'


y dijo Yahvé a Moisés: “He aquí que vas ya a dormirte con tus padres, y este pueblo se levantará y se prostituirá ante dioses ajenos, los de la tierra adonde va, y me dejará y romperá mi pacto, el que con él he hecho;'


Y yo entonces ocultaré mi rostro de ellos por tanto mal como hicieron yéndose tras otros dioses.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios