Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Hechos 8:39

Biblia Nacar-Colunga

En cuanto subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y ya no lo vio más el eunuco, que continuó alegre su camino.

Ver Capítulo Copiar

29 Referencias Cruzadas  

Además, en cuanto yo te deje, el espíritu de Yahvé te llevará yo no sé dónde, y cuando vaya a informar a Ajab, él no te hallará y me matará. Sin embargo, tu siervo teme a Yahvé desde su juventud.


diciendo: “Hay entre tus siervos cincuenta hombres fuertes que, si quieres, irán en busca de tu señor; quizá el espíritu de Yahvé le ha llevado y le ha echado contra algún monte o algún valle.” El les respondió: “No, no los mandéis.”


Me tomó el espíritu y me llevó a Caldea entre los cautivos en visión de espíritu de Dios, y desapareció la visión que había tenido.


Tendió una a modo de mano y me tomó por los pelos de la cabeza. El espíritu me levantó entre la tierra y el cielo, y en visión divina me llevó a Jerusalén, a la entrada de la puerta del atrio interior, del lado del septentrión, donde estaba puesto el ídolo que provoca el celo.


El espíritu me levantó y me llevó al atrio exterior, y vi la gloria de Yahvé llenar la casa,


Me elevó el espíritu y me llevó a la puerta oriental de la casa de Yahvé, la que mira a levante, y vi que había a la puerta veinticinco hombres, entre los cuales Jezanías, hijo de Azur, y Peltías, hijo de Banayas, jefes del pueblo.


En el instante en que salía del agua vio los cielos abiertos y el Espíritu, como paloma, que descendía sobre El,


Porque la circuncisión somos nosotros, los que servimos en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en la carne.


Pero de otro modo os jactáis fanfarronamente, y esa jactancia es mala.


Alegraos siempre en el Señor; de nuevo os digo, alegraos.'


por quien en virtud de la fe hemos obtenido también el acceso a esta gracia, en que nos mantenemos y nos gloriamos, en la esperanza de la gloria de Dios.


mientras los discípulos quedaban llenos de alegría y del Espíritu Santo.


lo cual fue causa de gran alegría en aquella ciudad.


Es semejante el Reino de los cielos a un tesoro escondido en un campo, que quien lo encuentra lo oculta y, lleno de alegría, va, vende cuanto tiene y compra aquel campo.


Bautizado Jesús, salió luego del agua. Y he aquí que vio abrírsele los cielos y al Espíritu de Dios descender como paloma y venir sobre El,


Altamente me gozaré en Yahvé, y mi alma saltará de júbilo en mi Dios, porque me vistió de vestiduras de salvación y me envolvió en manto de justicia, como esposo que se ciñe la frente con diadema, y como esposa que se adorna con sus joyas.


Son mi heredad para siempre tus testimonios, pues constituyen el gozo de mi corazón.


Me he alegrado por el camino de tus testimonios más que por todas las riquezas.


Subiólos a su casa y les puso la mesa, y se regocijó con toda su familia de haber creído en Dios.


Fue sobre mí la mano de Yahvé, y llevóme Yahvé fuera y me puso en medio de un campo que estaba lleno de huesos.


Dijo el Espíritu a Felipe: Acércate y llégate a ese coche.


Mandó parar el coche y bajaron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios