Referencias Cruzadas

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Hechos 5:19

Biblia Nacar-Colunga

Pero el ángel del Señor les abrió de noche las puertas de la prisión, y sacándolos les dijo:

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18 Referencias Cruzadas  

De repente se produjo un gran terremoto, hasta conmoverse los cimientos de la cárcel, y al instante se abrieron las puertas y se soltaron los grillos.


Zain. Clamó este pobre, y Yahvé escuchó y le salvó de todas sus angustias.


Esta noche se me ha aparecido un ángel de Dios, cuyo soy y a quien sirvo,


El ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el mediodía, por el camino que por el desierto baja de Jerusalén a Gaza.


El espíritu del Señor, Yahvé, está sobre mí, pues Yahvé me ha ungido, me ha enviado para predicar la buena nueva a los abatidos y sanar a los de quebrantado corazón, para anunciar la libertad de los cautivos y la liberación a los encarcelados.


Hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. Yahvé libra a los presos.


Mientras reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo.


Apareciósele un ángel del Señor, de pie a la derecha del altar del incienso.


Y has juzgado con justicia en todos tus juicios,en todo lo que has traído sobre nosotros y sobre la ciudad santa, la de nuestros padres, Jerusalén, pues con juicio justo has traído todos estos males a causa de nuestros pecados.


Al despertar José de su sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, recibiendo a su esposa.


Partido que hubieron, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y estáte allí hasta que yo te avise, porque Herodes buscará al Niño para quitarle la vida.


Muerto ya Herodes, el ángel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto


Y sobrevino un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose, removió la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella.


Se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió con su luz, y quedaron sobrecogidos de temor.


Este, como a la hora de nona, vio claramente en visión a un ángel de Dios, que acercándose a él le decía: Cornelio.


Al instante le hirió el ángel de Señor, por cuanto no había glorificado a Dios, y, comido de gusanos, expiró.





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