Referencias Cruzadas

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Hechos 18:8

Biblia Nacar-Colunga

Crispo, jefe de la sinagoga, con toda su casa, creyó en el Señor; y muchos corintios, oyendo la palabra, creían y se bautizaban.'

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25 Referencias Cruzadas  

el cual te hablará palabras por las cuales serás salvo tú y tu casa.


Mas cuando creyeron a Felipe, que les anunciaba el reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.


Entonces se echaron todos sobre Sostenes, el jefe de la sinagoga, y le golpearon delante del tribunal, sin que Galión se cuidase de ello.


Subiólos a su casa y les puso la mesa, y se regocijó con toda su familia de haber creído en Dios.


Hecha la lectura de la Ley y de los Profetas, les invitaron los jefes de la sinagoga, diciendo: Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación al pueblo, decidla.


piadoso, temeroso de Dios con toda su casa, que hacía muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios continuamente.


Aún estaba El hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿por qué molestar ya al Maestro?'


Llegó uno de los jefes de la sinagoga llamado Jairo, que, viéndole, se arrojó a sus pies


id, pues, enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,


Y si no os parece bien servirle, elegid hoy a quien queréis servir, si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres al lado allá del río, si a los dioses de los amorreos, cuya tierra habéis ocupado. En cuanto a mí y a mi casa toca, nosotros serviremos a Yahvé.”


Pues bien sé que mandará a sus hijos y a su casa después de él que guarden los caminos de Yahvé y hagan justicia y juicio, para que cumpla Yahvé a Abraham cuanto le ha dicho.”


y todos los varones de su casa, los nacidos en ella y los extraños comprados, se circuncidaron con él.


Después de esto, Pablo se retiró de Atenas y vino a Corinto.


En el tiempo en que Apolo se hallaba en Corinto, Pablo, atravesando las regiones altas, llegó a Efeso, donde halló algunos discípulos;'


a la iglesia de Dios en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en todo lugar, suyo y nuestro:


Pablo, por la voluntad de Dios apóstol de Jesucristo, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios en Corinto, con todos los santos de toda la Acaya:


Pongo a Dios por testigo sobre mi alma de que por amor vuestro no he ido todavía a Corinto.


Os abrimos, oh corintios!, nuestra boca, ensanchamos nuestro corazón;'


Erasto quedó en Corinto. A Trófimo le dejé enfermo en Mileto.





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