Referencias Cruzadas

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Hechos 10:4

Biblia Nacar-Colunga

El le miró, y sobrecogido de temor, dijo: ¿Qué quieres, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y limosnas han sido recordadas ante Dios.

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24 Referencias Cruzadas  

Por nada os inquietéis, sino que en todo tiempo, en la oración y en la plegaria, sean presentadas a Dios vuestras peticiones, acompañadas de acción de gracias.


Que no es Dios injusto para que se olvide de vuestra obra y del amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos y perseverando en servirlos.


que me dijo: Cornelio, ha sido escuchada tu oración y tus limosnas recordadas delante de Dios.


El humo de los perfumes subió, con las oraciones de los santos, de la mano del ángel a la presencia de Dios.


Séate mi oración como incienso en tu presencia, y el alzar a ti mis manos como oblación verpertina.


Tengo ya de todo, vivo en abundancia y estoy al colmo después que recibí de Epafrodito lo que de vosotros me trajo, olor de suavidad, hostia acepta a Dios.


De la beneficencia y de la mutua asistencia no os olvidéis, que en tales sacrificios se complace Dios.


Ella se turbó al oír estas palabras, y discurría qué podría significar aquella salutación.


En verdad os digo, dondequiera que sea predicado este evangelio en todo el mundo, se hablará también de lo que ha hecho ésta, para memoria suya.


y me dijo: Daniel, varón predilecto, está atento a las palabras que voy a decirte, y ponte en pie en el lugar en que estás, pues he sido enviado a ti. Una vez que me habló, púseme en pie temblando.


Hazme recordar, entremos juntos en juicio, habla tú para justificarte.


Por aquel entonces cayó enfermo de muerte Ezequías y rogó a Yahvé, que le escuchó, dándole una señal de su curación.


óyele tú desde los cielos, desde el lugar de tu morada, y haz lo que con clamores te pida el extranjero, para que todos los pueblos de la tierra conozcan tu nombre y te teman, como tu pueblo Israel, y sepan que tu nombre es invocado sobre esta casa que yo te he edificado.


Vino Yahvé, se paró y llamó como las otras veces: “¡Samuel, Samuel!” Samuel contestó: “Habla, que tu siervo escucha.”


Yo dije: ¿Qué he de hacer, Señor? El Señor me dijo: Levántate y entra en Damasco, y allí se te dirá lo que has de hacer.


Mientras ellas se quedaron aterrorizadas y bajaron la cabeza hacia el suelo, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive?


No he hablado yo en secreto, en un oscuro rincón de la tierra. No he dicho yo a la progenie de Jacob: Buscadme en vano. Soy yo Yahvé, que hablo justicia y proclamo lo recto.


La llevará al sacerdote de los hijos de Aarón, quien, tornando un puñado de harina con aceite y todo el incienso, lo quemará sobre el altar, como combustión, en memoria, en olor suave a Yahvé.


Envíete su auxilio desde su santuario, sosténgate desde Sión!


Pedro y Juan, fijando en él los ojos, le dijeron: Míranos.


Escuchaba éste a Pablo, que, fijando en él los ojos y viendo que tenía fe para ser salvo,





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