Referencias Cruzadas

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Habacuc 3:10

Biblia Nacar-Colunga

A tu vista tiemblan las montañas, irrumpen diluvios de aguas, alza su voz el abismo del mar, hacia la altura sus manos eleva.

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36 Referencias Cruzadas  

Por la fe atravesaron el mar Rojo, como por tierra seca, mas probando a pasar los egipcios, fueron sumergidos.


Alzan los ríos, ¡oh Yahvé! elevan los ríos su voz, alzan los ríos su estrépito.


La cortina del templo se rasgó de arriba abajo en dos partes,


Miré los montes, y he aquí que temblaban, todos los collados se conmovían,


y me glorificarán las bestias del campo, los chacales y los avestruces, porque di agua en el desierto, y torrentes en la estepa,


y en cuanto los sacerdotes que llevaban el arca de la alianza de Yahvé salieron del medio del Jordán y asentaron la planta de su pie en la tierra seca, las aguas del río volvieron a su lugar y se desbordaron, como antes estaban, por todas las orillas.


Vi un trono alto y blanco, y al que en él se sentaba, de cuya presencia huyeron el cielo y la tierra, y no dejaron rastro de sí.


El sexto derramó su copa sobre el gran río Eufrates, y secóse su agua, de suerte que quedó expedito el camino a los reyes del naciente sol.


y el cielo se enrolló como un libro que se enrolla, y todos los montes e islas se movieron en sus lugares.


Si se detiene, hace temblar la tierra, y si mira, se conmueven las naciones. Los montes eternos se resquebrajan, se abajan los eternos collados, sus antiguos caminos.


Tiemblan los montes ante El y se disuelven los collados. Se agita la tierra ante El, el orbe y cuantos lo habitan.


y bajo él se fundirán los montes y se hendirán los valles, como al fuego se derrite la cera, como aguas que se precipitan por un despeñadero.


Sí, partiréis con regocijo y seréis conducidos en paz. Montes y collados prorrumpirán en gritos de júbilo ante vosotros, y todos los árboles del campo batirán palmas.


El transformó el mar en tierra seca, atravesaron el río a pie enjuto. Alegrémonos de ello.


Chorrean los pastizales del desierto, y los collados se ciñen de alegría.


Lanzóles sus saetas y los desbarató, fulminó rayos y los consternó.


Tú dividiste el mar ante ellos, y pasaron por en medio de él a pie enjuto, y a sus perseguidores los arrojaste a lo profundo, como cae una piedra en el abismo.


Se produjo en el mar una agitación grande, tal que las olas cubrían la nave; pero él, entre tanto, dormía,'


Mira la tierra, y tiembla; toca los montes, y humean.'


Alabad a Yahvé desde la tierra los cetáceos y todos los abismos;'





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