Los huesos de José, que los hijos de Israel habían traíc de Egipto, fueron enterrados en Siquern, en el trozo de tierra que Jacob había comprado por cien quesitas a los hijos de Jamor, padre de Siquern, y fueron propiedad de los hijos de José.
dijo Gaal, hijo de Obed — para que le sirvamos? ¿No sirvieron el hijo de Jerobaal y Zebul, su gobernador, a los hombres de Jamor, padre de Siquem? ¿Por qué, entonces, vamos a servirles a ellos nosotros?