Y recibió la circuncisión por señal, por sello de la justicia de la fe, que obtuvo en la incircuncisión, para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, para que también a ellos la fe les sea computada por justicia;'
Después de esto mandó David mensajeros a Isbaal, hijo de Saúl, que le dijeran: “Devuélveme mi mujer, Micol, que adquirí a costa de cien prepucios de filisteos.”
Si alguno de los extranjeros que habite contigo quisiera comer la Pascua de Yahvé, deberá circuncidarse todo varón en su casa, y entonces podrá comerla, como si fuera indígena; pero ningún incircunciso podrá comerla.'