Esta os salva ahora a vosotros, como antitipo, en el bautismo, no quitando la suciedad de la carne, sino demandando a Dios una buena conciencia por la resurrección de Jesucristo,
no por las obras justas que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, nos salvó mediante el baño de regeneración y renovación del Espíritu Santo,
Luego, el que ha de ser purificado lavará sus vestidos, raerá su pelo y se bañará en agua, y será puro. Podrá ya entrar en el campamento, pero quedará por siete días fuera de su tienda.
Cuando los sacerdotes entraren, no saldrán del lugar santo al atrio exterior, sino que dejarán allí las vestiduras con que ministran, pues son santas, y, vestidos de otras, se acercarán así a lo destinado al pueblo.