Así dice Yahvé de los ejércitos, Dios de Israel: Todavía se dirán estas palabras en la tierra de Judá y sus ciudadades cuando yo haga volver a sus cautivos: “Bendígate Yahvé, sede de justicia, monte de santidad.
Ve ahora y conduce al pueblo a donde yo te he dicho. Mi ángel marchará delante de ti; pero, cuando llegue el día de mi visitación, yo los castigaré por su pecado.”
estableciendo a mi pueblo, Israel, y plantándolo en su lugar para que habite en él y no sea perturbado y los hijos de la iniquidad no le aflijan como antes.
Si miráis como impuro el territorio que es vuestra propiedad, pasad a la tierra que es propiedad de Yahvé, donde Yahvé ha establecido su morada, y estableceos en medio de nosotros, pero no os volváis contra Yahvé y contra nosotros, edificándoos un altar distinto del altar de Yahvé, nuestro Dios.