Referencias Cruzadas

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Daniel 3:12

Biblia Nacar-Colunga

Pues hay unos hombres, judíos, a quienes has encomendado tú la dirección de los negocios de la provincia de Babilonia, Sidraj, Misaj y Abed-Nego, que, sin tenerte en cuenta para nada, ¡oh rey! no sirven a tus dioses y no adoran la estatua que has alzado.

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15 Referencias Cruzadas  

(14) Entonces respondieron ellos diciendo al rey: Pues Daniel, de los hijos de la cautividad de los judíos, no teniendo cuenta de ti, ¡oh rey! ni del edicto firmado, tres veces al día hace oración.


Daniel rogó al rey que diese la intendencia de la provincia a Sidraj, Misaj y Abed-Nego. Pero Daniel permaneció en la corte del rey.


y todos obran contra los decretos del César, diciendo que hay otro rey, Jesús.


Cruel es la ira, furiosa la cólera, pero ¿quién podrá parar ante la envidia?


Solemnemente os hemos ordenado que no enseñaseis sobre este nombre, y habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina y queréis traer sobre nosotros la sangre de ese hombre.


Vi también que todo trabajo y cuanto de bueno se hace mueve la envidia del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y apacentarse de viento.


Dijo entonces Aman al rey: “Hay en todas las provincias de tu reino un pueblo, disperso y separado de todos los otros pueblos, que tiene leyes diferentes de las de todos los otros y no guarda las leyes del rey. No conviene a los intereses del rey dejarlos en paz.


a los cuales el jefe de los eunucos puso por nombre: a Daniel, Baltasar; a Ananías, Sidraj; a Misael, Misaj, y a Azarías, Abed-Nego.'


En seguida el rey engrandeció a Daniel, y le hizo muchos y grandes dones, y le constituyó gobernador de la provincia de Babilonia, y le hizo jefe supremo de todos los sabios de ésta.


y que quien no se postre y adore, será arrojado a un horno encendido.


Sidraj, Misaj y Abed-Nego respondieron al rey diciendo: Nabucodo-nosor, no tienes por qué esperar más nuestra respuesta en esto,


Porque hemos pecado y cometido iniquidad, apartándonos de ti, y en todo hemos delinquido,


y no hemos obedecido a tus preceptos, no los hemos guardado ni cumplido, según nos habías ordenado para que fuéramos felices,


(15) Al rey, cuando esto oyó, pesóle sobremanera, y se propuso salvar a Daniel, y hasta la puesta del sol estuvo haciendo esfuerzos para librarle.





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