Referencias Cruzadas

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Colosenses 3:4

Biblia Nacar-Colunga

Cuando se manifieste Cristo, vuestra vida, entonces también os manifestaréis gloriosos con El.

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36 Referencias Cruzadas  

Díjole Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera vivirá;'


Carísimos, ahora somos hijos de Dios, aunque aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Sabemos que cuando aparezca seremos semejantes a El, porque le veremos tal cual es.


y ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Y aunque al presente vivo en carne, vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó por mí.


Por lo cual, ceñidos los lomos de vuestra mente y apercibidos, tened vuestra esperanza completamente puesta en la gracia que os ha traído la revelación de Jesucristo.


que transformará nuestro cuerpo miserable, conforme a su cuerpo glorioso, en virtud del poder que tiene para someter a sí todas las cosas.


Padre, lo que tú me has dado, quiero que donde esté Yo estén ellos también conmigo, para que vean mi gloria, que tú me has dado, porque me amaste antes de la creación del mundo.


Así, al aparecer el Pastor soberano, recibiréis la corona inmarcesible de la gloria.


Ahora, pues, hijitos, permaneced en El, para que, cuando apareciere, tengamos confianza y no seamos confundidos por El en su venida.


así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para tomar sobre sí los pecados de todos, por segunda vez aparecerá, sin pecado, a los que le esperan para recibir la salud.


Bienaventurados los que lavan sus túnicas para tener derecho al árbol de la vida y a entrar por las puertas que dan acceso a la ciudad.


Se siembra en ignominia, y se levanta en gloria. Se siembra en flaqueza, y se levanta en poder.


Y me mostró un río de agua de vida, clara como el cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.


A aquel que puede guardaros sin pecado y haceros ante su gloria irreprensibles con alegría,


El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios, tampoco tiene la vida.'


aguardando la bienaventurada esperanza y la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Cristo Jesús,


Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.


Ya me está preparada la corona de la justicia, que me otorgará aquel día el Señor, justo Juez, y no sólo a mí, sino a todos los que aman su venida.


Pues por la momentánea y ligera tribulación nos prepara un peso eterno de gloria incalculable,


Cuando Yo me haya ido y os haya preparado el lugar, de nuevo volveré y os tomare conmigo, para que donde Yo estoy estéis también vosotros.


Yo en justicia contemplaré tu faz, y me saciaré, al despertar, de tu imagen.


Pablo, por voluntad de Dios apóstol de Cristo Jesús según la promesa de vida en Cristo Jesús,


después nosotros, los vivos, los que quedamos, junto con ellos, seremos arrebatados en las nubes, al encuentro del Señor en los aires,


de modo que no escaseéis en don alguno, mientras llega para vosotros la manifestación de nuestro Señor Jesucristo,


y éstas fueron escritas para que creáis que Jesús es el Mesías, Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.


Me gobiernas con tu consejo y al fin me acogerás en gloria.


El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al vencedor le daré a comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de mi Dios.


que te conserves sin tacha ni culpa en el mandato hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo,


Disteis la muerte al autor de la vida, a quien Dios resucitó de entre los muertos, de lo cual nosotros somos testigos.


Así será el día en que el Hijo del hombre se revele.


Tengo por cierto que los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que ha de manifestarse en nosotros;'


porque la expectación anhelante de lo creado ansia la manifestación de los hijos de Dios,





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