Pero es única mi paloma, mi inmaculada; es la única hija de su madre, la predilecta de quien la engendró. Viéronla las doncellas y la aclamaron, y las reinas y concubinas la loaron.'
Paloma mía, (que anidas) en las hendiduras de las en las grietas de las peñas escarpadas, [rocas, dame a ver tu rostro, hazme oír tu voz. Que tu voz es dulce y encantador tu rostro.