Referencias Cruzadas

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Apocalipsis 22:11

Biblia Nacar-Colunga

El que es injusto continúe aún en sus injusticias, el torpe prosiga en sus torpezas, el justo practique aún la justicia y el santo santifíquese más.

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22 Referencias Cruzadas  

Muchos serán purificados, emblanquecidos y depurados; los impíos seguirán el mal, y ninguno de los malvados entenderá, pero los que tienen entendimiento comprenderán,'


Mas la senda de los justos es como luz de aurora, que va en aumento hasta ser pleno día.


mas, cuando yo te hable, abriré tu boca, y entonces les dirás: Así habla el Señor, Yahvé; el que oiga, que oiga, y el que no quiera oír, no oiga, porque es casa rebelde.'


Los hombres malos y seductores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados;'


Dejadlos; son guías ciegos; si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la hoya.'


Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.


pero el justo persevera en su camino,y el que tiene las manos limpias redobla su energía.


A aquel que puede guardaros sin pecado y haceros ante su gloria irreprensibles con alegría,


pero, mientras fueron a comprarlo, llegó el esposo, y las que estaban prontas entraron con él a las bodas y se cerró la puerta.


El impío es arrastrado en su maldad; el justo hallará refugio en su inocencia.'


a fin de presentársela a sí gloriosa, sin mancha o arruga o cosa semejante, sino santa e intachable.


y, viendo una higuera cerca del camino, se fue a ella; pero no halló en ella más que hojas, y dijo: Qué jamás nazca fruto de ti. Y la higuera se secó al instante.'


Pero no oyó mi pueblo mi voz, no me obedeció.


Todavía les dijo: Yo me voy, y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado; a donde Yo voy, no podéis venir vosotros.'


Una granizada grande, como de un talento, cayó del cielo sobre los hombres, y blasfemaron los hombres contra Dios por la plaga del granizo, porque era grande en extremo su plaga.


Las nubes se llenan de agua y la derraman sobre la tierra, y si el árbol cae al mediodía o al norte, donde cae allí permanece.


No habrá ya maldición alguna, y el trono de Dios y del Cordero estará en ella,


ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por su muerte, para presentaros santos e inmaculados e irreprensibles delante de El,


para que seáis hijos de vuestro Padre, que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos y llueve sobre justos e injustos.





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