Bendijo entonces Esdras a Yahvé, Dios grande, y todo el pueblo alzando las manos, respondió: “Amén, amén”; y, postrándose, adoraron a Yahvé rostro a tierra.'
Así sea, hágalo Yahvé; que mantenga Yahvé tu palabra que has vaticinado, haciendo volver a este lugar de Babilonia los utensilios de la casa de Yahvé y a todos los cautivos.'
Yo sacudí mi manto, diciendo: “Que así sacuda Dios fuera de esta casa y de sus bienes al que no cumpla su palabra; y que así sea, el que tal haga, sacudido y vacío.” Y toda la asamblea respondió “Amén,” y alabaron a Yahvé. El pueblo hizo conforme a esto.'
Oí una voz como de gran muchedumbre, y como voz de muchas aguas, y como voz de fuertes truenos, que decía: Aleluya, porque ha establecido su reino el Señor, Dios todopoderoso;'