Dijo, pues, David a Joab, jefe de su ejército: “Recorre todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Berseba, y haz el censo del pueblo, para saber su número.”
Aconsejóte, pues, que reúnas a todo Israel, desde Dan hasta Berseba, en muchedumbre como las arenas que están a la orilla del mar, y que tú en persona vayas a darle la batalla.
Y Abner dijo a David: “Voy a levantarme, y partiré para reunir a todo Israel y traerle a mi señor el rey. Ellos harán alianza contigo y tú reinarás como deseas.” David despidió luego a Abner, y éste se fue en paz.