Referencias Cruzadas

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2 Samuel 24:14

Biblia Nacar-Colunga

David respondió a Gad: “Estoy en una cruel angustia. Caigamos en las manos de Yahvé, cuya misericordia es grande; pero que no caiga yo en las manos de los hombres.”

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28 Referencias Cruzadas  

Muchas son, ¡oh Yahvé! tus misericordias: haz que viva según tus juicios.


Al maestro del coro. Salmo de David.


David respondió a Gad: “En gran aprieto me veo, pero caiga yo en las manos de Yahvé, cuya misericordia es inmensa, y no caiga en las manos de los hombres.”


y oró a Yahvé, diciendo: ¡Cómo, Yahvé! ¿no es esto lo que me decía yo estando en mi tierra? Por eso, precaviéndome, quise huir a Tarsis, pues sabía que eres Dios clemente y misericordioso, tardo a la ira, de gran piedad, y que te arrepientes de hacer el mal.


Tet: Es benigno Yahvé para con todos; y su misericordia sobre todas obras.'


Pero eres indulgente4 para que seas temido.


Pero tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo, magnánimo y de gran piedad y fidelidad.


Deje el impío sus caminos, y el malvado sus pensamientos, y vuélvase a Yahvé, que tendrá de él misericordia; a nuestro Dios, que es rico en perdones.'


Estaba yo airado contra mi pueblo, y dejé profanar mi heredad y la entregué en tus manos. Tú no tuviste piedad e hiciste pesar tu yugo sobre los ancianos.


El justo provee a las necesidades de sus bestias, pero el corazón del impío es despiadado.


Pues tú eres, Señor, indulgente y bueno y de gran piedad para los que te invocan.


El siervo del hombre de Dios se levantó muy de mañana y vio que la ciudad estaba cercada por una tropa con caballos y carros, y dijo al hombre de Dios: “¡Ah, mi señor! ¿qué haremos?”


Los hombres de Israel se vieron en gran aprieto, pues estaban casi cercados, y se ocultaron en las cavernas, en la maleza y en las peñas, en las torres y en las cisternas;'


Por ambas partes me siento apretado; pues de un lado deseo morir para estar con Cristo, que es mucho mejor;'


Ahora mi alma se siente turbada. ¿Y qué diré? ¿Padre, líbrame de esta hora? ¡Mas para esto he venido Yo a esta hora!


y estoy muy airado contra las naciones que ahora están tranquilas, porque yo estaba un poco airado, pero ellas agravaron el mal.


¿Qué Dios hay como tú, que perdonas la maldad y pasas por alto el pecado del resto de tu heredad? No persiste por siempre en su enojo, porque gusta de la piedad.


El se prosternó y dijo: “¿Qué es tu siervo para que pongas tu vista en un perro muerto como yo?”


espera Israel a Yahvé, porque con Yahvé está la piedad y en El está abundante redención.


Entonces yo te libraré — oráculo de Yahvé — y no serás entregado en manos de los hombres a quienes temes.


Jet. — No se ha agotado la misericordia de Yahvé, no ha llegado al límite su compasión.


Pero es de Yahvé, nuestro Dios, el tener misericordia y el perdonar, aunque nos hayamos rebelado contra El.


Volverá a compadecerse de nosotros, conculcará nuestras iniquidades y arrojará a lo hondo del mar nuestros pecados.





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