“Cuando Yahvé, tu Dios, te introduzca en la tierra que vas a poseer y arroje delante de ti a muchos pueblos, a jéteos, guergueseos, amorreos, cananeos, fereceos, jeveos y jebu-seos, siete naciones más numerosas y poderosas que tú,
Balat y todas las ciudades de munición que le pertenecían, y las ciudades de los carros y de la caballería, y todo lo que quiso edificar en Jerusalén, en el Líbano y en toda la tierra de su dominio.
Salomón hizo el censo de todos los extranjeros que había en la tierra de Israel, después del hecho por David, su padre, y fueron hallados ciento cincuenta y tres mil seiscientos.
Después de todo esto se me acercaron los jefes, diciendo: “El pueblo de Israel, los sacerdotes y levitas no han estado apartados de las gentes de esta tierra e imitan sus abominaciones las de los cananeos, jéteos, fereceos, jebuseos, amonitas, moa-bitas, egipcios y amorreos;'