Ahora, pues, hijos míos, basta de negligencias, pues habéis sido elegidos por Yahvé para ministrar ante El en su servicio, para ser sus servidores y ofrecerle perfumes.”
“En ese tiempo separó Yahvé la tribu de Leví para llevar el arca de la alianza de Yahvé, para que estuvieran en su presencia y le sirvieran y bendijeran su nombre, como hasta hoy.
¿y quién se creerá capaz de edificar una casa digna de El? Si el cielo y los cielos de los cielos no bastan a contenerle, ¿quién soy yo para la empresa de edificarle una casa? Gracias que sólo es para quemar el incienso en su presencia.