Referencias Cruzadas

- Anuncios -




2 Corintios 7:7

Biblia Nacar-Colunga

y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que él tuvo por causa vuestra, al anunciarnos vuestra ansia, vuestro llanto y vuestro celo por mí, con lo que creció más mi gozo.

Ver Capítulo Copiar

34 Referencias Cruzadas  

Carísimos, deseando vivamente escribiros acerca de nuestra común salud, he sentido la necesidad de hacerlo, exhortándoos a combatir por la fe, que, una vez para siempre, ha sido dada a los santos.


Gemimos en esta nuestra tienda, anhelando sobrevestirnos de aquella nuestra habitación celestial,


Mucho me he alegrado al saber que tus hijos caminan en la verdad, conforme al mandato que hemos recibido del Padre.


Elías, hombre era, semejante a nosotros, y oró para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses;'


Por tanto, es menester que con la mayor diligencia atendamos a lo que hemos oído, no sea que nos deslicemos.


Ahora ya vivimos, sabiendo que estáis firmes en el Señor.


Ahora, con la llegada de Timoteo a nosotros y con las buenas noticias que nos ha traído de vuestra fe y caridad y de la buena memoria que siempre tenéis de nosotros, deseando vernos lo mismo que yo a vosotros,


pues aunque estoy ausente en la carne, en el espíritu estoy en medio de vosotros, alegrándome de vuestro buen concierto y de la firmeza de vuestra fe en Cristo.


antes con entera libertad, como siempre, también ahora, Cristo será glorificado en mi cuerpo, o por vida, o por muerte.


y gracias sean dadas a Dios, que puso en el corazón de Tito esta solicitud por vosotros,


pues para esto os escribí, a fin de conocer vuestra virtud y vuestra obediencia.


así como nos habéis ya en parte conocido que somos vuestra gloria, como sois vosotros la nuestra, en el día de nuestro Señor Jesucristo.


o mejor, para consolarme con vosotros por la mutua comunicación de nuestra común fe.


el cual, así que llegó y vio la gracia de Dios, se alegró y exhortaba a todos a perseverar fieles al Señor;'


Lleno de angustia, oraba con más instancia; y sudó como gruesas gotas de sangre, que corrían hasta la tierra.'


Pedro se acordó de lo que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces; y saliendo fuera, lloró amargamente.'


Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.


Que me castigue el justo es un favor; que me reprenda es óleo sobre mi cabeza, que mi cabeza no rechaza Incesantemente oraré por sus calamidades.'


Al maestro del coro. Salmo de David.


Pues yo estoy para caer, y mi dolor está constantemente ante mí.


Cantad a Yahvé vosotros, sus piadosos, y ensalzad su santo recuerdo.


Y vosotros, tan hinchados, ¿no habéis hecho luto para que desapareciera de entre vosotros quien tal hizo?


que nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos consolar nosotros a todos los atribulados con el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.


Pero Dios, que consuela a los humildes, nos consoló con la llegada de Tito:


Porque si con la epístola os entristecí, no me pesa. Y si estaba pesaroso viendo que aquella carta, aunque por un momento, os había contristado,





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios