Referencias Cruzadas

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2 Corintios 4:17

Biblia Nacar-Colunga

Pues por la momentánea y ligera tribulación nos prepara un peso eterno de gloria incalculable,

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33 Referencias Cruzadas  

Tengo por cierto que los padecimientos del tiempo presente no son nada en comparación con la gloria que ha de manifestarse en nosotros;'


Y el Dios de toda gracia que os llamó en Cristo a su gloria eterna, después de un breve padecer, os perfeccionará y afirmará, os fortalecerá y consolidará.


Bienaventurado el varón que soporta la tentación, porque, probado, recibirá la corona de la vida que Dios prometió a los que le aman.


Todos nosotros a cara descubierta reflejamos la gloria del Señor como en un espejo y nos transformamos en la misma imagen, de gloria en gloria, a medida que obra en nosotros el espíritu del Señor.


Mas en todas estas cosas vencemos por aquel que nos amó.


El fin de todo está cercano. Sed, pues, discretos y velad en la oración.


Pero, según escrito está: “Ni el ojo vio, y ni el oído oyó, ni vino a la mente del hombre lo que Dios ha preparado para los que le aman.”


A aquel que puede guardaros sin pecado y haceros ante su gloria irreprensibles con alegría,


Cristo Jesús, el que murió, aún más, el que resucitó, el que está a la diestra de Dios, es quien intercede por nosotros.


a los que con perseverancia en el bien obrar buscan gloria, honor e inmortalidad, la vida eterna;'


Porque sé que esto redundará en ventaja mía por vuestras oraciones y por la donación del Espíritu de Jesucristo, según mi constante esperanza de que en nada quedaré confundido;'


En un rapto de cólera oculté de ti un instante mi rostro, pero con amor eterno me apiadé de ti, dice Yahvé, tu Redentor.


Bien me ha estado ser humillado para aprender tus estatutos.


Me gobiernas con tu consejo y al fin me acogerás en gloria.


sino que en todas las ciudades el Espíritu Santo me advierte, diciendo que me esperan cadenas y tribulaciones.


Alegraos y regocijaos, porque grande será en los cielos vuestra recompensa, pues así persiguieron a los profetas que hubo antes de vosotros.


(3) de que no se oyó jamás. Ni oyeron oídos, ni ojos vieron Dios, fuera de ti, que (así) obrara con los que en él confían.


Antes de ser afligido andaba descarriado, pero ahora guardo tu oráculo.


Que callen los labios mentirosos, que, soberbios y despectivos, dicen insolencias contra el justo.


Cantad a Yahvé vosotros, sus piadosos, y ensalzad su santo recuerdo.


Después de estos sucesos habló Yahvé a Abram en visión, diciéndole: “No temas, Abram; yo soy tu escudo; tu recompensa será muy grande.”


Carísimos, ahora somos hijos de Dios, aunque aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Sabemos que cuando aparezca seremos semejantes a El, porque le veremos tal cual es.


Pues es justo a los ojos de Dios retribuir con tribulación a los que os atribulan,


y nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y vuestra fe en todas vuestras persecuciones y en las tribulaciones que soportáis.


Alegraos y regocijaos en aquel día, pues vuestra recompensa será grande en el cielo. Así hicieron sus padres con los profetas.


Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos y cierra tus puertas tras de ti, ocúltate por un poco, mientras pasa la cólera.


Todo lo soporto por amor de los elegidos, para que éstos alcancen la salud en Cristo Jesús y la gloría eterna.


Si, por el contrario, no se contaminó y es pura, quedará ilesa y será fecunda.





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