Referencias Cruzadas

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2 Corintios 2:11

Biblia Nacar-Colunga

para no ser víctimas de los ardides de Satanás, ya que no ignoramos sus propósitos.

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20 Referencias Cruzadas  

Estad alerta y velad, que vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda rondando y busca a quién devorar,


Pero temo que como la serpiente engañó a Eva con su astucia, también corrompa vuestros pensamientos, apartándolos de la sinceridad y de la santidad debidas a Cristo.


Simón, Simón, Satanás os busca para ahecharos como trigo;'


cuya inteligencia cegó el dios de este mundo, para que no brille en ellos la luz del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios.


Díjole entonces Jesús: Apártate, Satanás, porque escrito está: “Al Señor tu Dios adorarás y a El solo darás culto.”


y no es maravilla, pues el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz.


No os defraudéis uno al otro, a no ser de común acuerdo por algún tiempo, para daros a la oración, y de nuevo volved al mismo orden de vida, a fin de que no os tiente Satanás de incontinencia.


Y dijo Yahvé a Satán: “¿Has reparado en mi siervo Job, que no hay como él en la tierra, varón íntegro y justo, temeroso de Dios y apartado del mal, y que aún persevera en su perfección a pesar de que me incitaste contra él para que sin razón lo arruinara?”


y con mansedumbre corregir a los adversarios, por si Dios les concede el arrepentimiento, y reconocer la verdad


Y comenzada la cena, como el diablo hubiese ya puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el propósito de entregar le;'


Y a vosotros, los demás de Tiatira, los que no seguís semejante doctrina y no conocéis las que dicen profundidades de Satán, no arrojaré sobre vosotros otra carga.


para ocupar el lugar de este ministerio y el apostolado de que rechazo Judas para irse a su lugar.


Díjole entonces su mujer: “¿Aún sigues tú aferrado a tu integridad? ¡Maldice a Dios y muérete!”


La adoraron todos los moradores de la ¡tierra cuyo nombre no está escrito, desde el principio del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado.


Pero extiende tu mano y tócale en lo suyo, (veremos) si no te maldice en tu rostro.


Si extendieses tu mano y tocaras su hueso y su carne, (veríamos) si no maldeciría tu rostro.”





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