Referencias Cruzadas

- Anuncios -




2 Corintios 13:4

Biblia Nacar-Colunga

Porque aunque fue crucificado en su debilidad, vive por el poder de Dios. Y así somos nosotros débiles en El, pero vivimos con El para vosotros por el poder de Dios.

Ver Capítulo Copiar

26 Referencias Cruzadas  

Porque también Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en la carne, pero volvió a la vida por el Espíritu


Con El, pues, hemos sido sepultados por el bautismo en su muerte, para que como El resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros caminemos en novedad de vida.


El cual, habiendo ofrecido en los días de su vida mortal oraciones y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que era poderoso para salvarle de la muerte, fue escuchado en razón de su piedad.


Se siembra en ignominia, y se levanta en gloria. Se siembra en flaqueza, y se levanta en poder.


Y me presenté a vosotros en debilidad, temor y mucho temblor;'


para conocerle a El y el poder de su resurrección y la participación en sus padecimientos, conformándome a El en la muerte,


Que por esto murió Cristo y resucitó, para dominar sobre muertos y vivos.


Nadie me la quita; soy yo quien la doy de mí mismo. Tengo poder para darla y poder para volver a tomarla. Tal es el mandato que del Padre he recibido.'


constituido Hijo de Dios en poder según el Espíritu de santidad a partir de la resurrección de entre los muertos, Jesucristo nuestro Señor,


Tenga, pues, por cierto toda la casa de Israel que Dios le ha hecho Señor y Cristo a este Jesús, a quien vosotros habéis crucificado.


que, una vez sometidos a El los ángeles, las potestades y las virtudes, subió al cielo y está sentado a la diestra de Dios.


Porque hay quien dice que las cartas son duras y fuertes, pero la presencia corporal es poca cosa y la palabra menospreciable.


Por la fe de su nombre, éste, a quien veis y conocéis, ha sido por su nombre consolidado, y la fe que de El nos viene dio a éste la plena salud en presencia de todos vosotros.


Porque la locura de Dios es más sabia que los hombres, y la flaqueza de Dios más poderosa que los hombres.


y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros por su poder,


Por lo cual me complazco en las enfermedades, en los oprobios, en las necesidades, en las persecuciones, en las angustias por Cristo; pues cuando parezco débil, entonces es cuando soy fuerte.'


Nos gozamos siendo nosotros débiles y vosotros fuertes. Lo que pedimos es vuestra perfección.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios