Jonatán le dijo: “Lejos de ti ese pensamiento; pero si llego a saber que verdaderamente mi padre tiene resuelta tu perdición, te lo haré a conocer, te lo juro.”
Jonatán dijo a David: “Vete en paz, ya que uno a otro nos hemos jurado, en nombre de Yahvé, que El estará entre ti y mí y entre mi descendencia y la tuya para siempre.”
y siguió diciendo, como si al mozo se dirigiera: “Pronto, date prisa, no te detengas.” El mozo de Jonatán recogió la flecha y se vino hacia donde estaba su señor.
Hazme, pues, ese favor, ya que hemos hecho entre los dos alianza por el nombre de Yahvé. Si algún crimen hay en mí, quítame tú mismo la vida. ¿Para qué llevarme a tu padre?”