“Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ciertamente la más pequeña entre los príncipes de Judá, porque de ti saldrá un jefe que apacentará a mi pueblo Israel.”
(1) Pero tú, Belén de Efratá, pequeño entre los clanes de Judá, de ti me saldrá quien señoreará en Israel, cuyos orígenes serán de antiguo, de días de muy remota antigüedad.
Pero uno de los ancianos me dijo: No llores, mira que ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David, para abrir el libro y sus siete sellos.
Porque a los que de antemano conoció, a ésos los predestinó a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que éste sea el primogénito entre muchos hermanos;'
Dijo Yahvé a Samuel: “¿Hasta cuándo vas a estar tú llorando sobre Saúl, a quien he rechazado para que no reine más sobre Israel? Llena tu cuerno de óleo y ve; te envío a casa de Isaí de Belén, pues he elegido entre sus hijos al rey que yo quiero.”
Algunos de los hijos de Judá se acercaron a Josué, en Gálgala, y Caleb, hijo de Jefoné, el quineceo, le dijo: “Ya sabes lo que a Moisés, siervo de Dios, dijo Yahvé respecto de mí y de ti en Cadesbarne.
Las bendiciones de tu padre sobrepasarán a las bendiciones de los montes eternos, superarán la belleza de las eternas colinas, que caigan sobre la cabeza de José, sobre la frente del príncipe de sus hermanos.
Los dos hijos que antes de mi venida a ti, a la tierra de Egipto, te nacieron en ella, serán hijos míos. Efraím y Manasés serán hijos míos, como lo son Rubén y Simeón;'
Pero Yahvé, Dios de Israel, me eligió de toda la casa de mi padre para que perpetuamente fuese rey de Israel, pues eligió a Judá por caudillo, y de la casa de Judá, a la familia de mi padre, y de entre los hijos de mi padre, se agradó de mí para hacerme rey de todo Israel.
mas habrá de reconocer por primogénito al hijo de la aborrecida, dándole de sus bienes dos tantos, porque es el primogénito de su robustez, y suyo es el derecho de la primogenitura.”
Como un toro primogénito es su gloria, son sus cuernos los cuernos del búfalo, con que postra a las gentes, a los términos todos de la tierra. Tales son las miríadas de Efraím, las miríadas de Manasés.”