Referencias Cruzadas

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1 Corintios 9:1

Biblia Nacar-Colunga

¿No soy yo libre? ¿No soy apóstol ¿No he visto a Jesús nuestro Señor? ? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor?

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37 Referencias Cruzadas  

Fue Ananías y entró en la casa, e imponiéndole las manos, le dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino que traías, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.


para cuya promulgación he sido yo hecho heraldo y apóstol — digo verdad en Cristo, no miento — , maestro de los gentiles en la fe y en la verdad.


Yo planté, Apolo regó; pero quien dio el crecimiento fue Dios.'


Al día siguiente por la noche se le apareció el Señor y le dijo: Ten ánimo, porque como has dado testimonio de mí en Jerusalén, así también has de darlo en Roma.


Estando ya cerca de Damasco, de repente se vio rodeado de una luz del cielo;'


En que siendo libre con relación a todos, me hago siervo de todos para ganar el mayor número,


del cual yo he sido hecho heraldo, apóstol y doctor.


Para que gocemos de libertad, Cristo nos ha hecho libres; manteneos, pues, firmes y no os sujetéis de nuevo al yugo de la servidumbre.'


Cooperando, pues, con El, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios,


Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado al apostolado, elegido para predicar el Evangelio de Dios,


Pablo, apóstol, no de hombres ni por hombres, sino por Jesucristo y por Dios Padre, que le resucitó de entre los muertos,


Ni hemos buscado la alabanza de los hombres, ni la vuestra, ni la de nadie;'


Pero yo creo que en nada soy inferior a esos preclaros apóstoles,


Pablo, por la voluntad de Dios llamado a ser apóstol de Cristo Jesús, y Sostenes, hermano,


Y a vosotros, los gentiles, os digo que mientras sea apóstol de los gentiles haré honor a mi ministerio,


por el cual hemos recibido la gracia y el apostolado para promover la obediencia de la fe, para gloria de su nombre, en todas las naciones,


Cuando esto oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus vestiduras y arrojándose entre la muchedumbre, gritaban:


Al fin se dividió la muchedumbre de la ciudad y unos estaban por los judíos y otros por los apóstoles.


Un día, mientras celebraban la liturgia en honor del Señor y guardaban los ayunos, dijo el Espíritu Santo: Segregadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.


Pero el Señor le dijo: Ve, porque es éste para mí vaso de elección, para que lleve mi nombre ante las naciones y los reyes y los hijos de Israel.


El contestó: ¿Quién eres, Señor? Y Él: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.


No digo por la tuya, sino por la del otro. Pero ¿por qué ha de ser juzgada mi libertad por la conciencia ajena?


Si yo con agradecimiento participo, ¿por qué he de ser reprendido por aquello mismo de que doy gracias?


Si a pesar de esto, alguno gusta de disputar, nosotros no tenemos tal costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios.


Mirad sólo lo que a la vista tenéis. Si alguno confía en que es de Cristo, piense también que como él lo es, así lo somos nosotros.





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