Referencias Cruzadas

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1 Corintios 4:4

Biblia Nacar-Colunga

Cierto que de nada me arguye la conciencia, mas no por eso me creo justificado; quien me juzga es el Señor.'

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24 Referencias Cruzadas  

No entres en juicio con tu siervo, pues ante ti no se justifica ningún viviente.


Si guardas, Yahvé, los delitos, ¿quién, ¡oh Señor! podrá subsistir?


Pues ésta es nuestra gloria, el testimonio de nuestra conciencia. Que no en sabiduría carnal, sino en la santidad y sinceridad de Dios, en la gracia de Dios, hemos vivido en el mundo, y más especialmente entre vosotros.


Al hombre siempre le parecen buenos sus caminos, pero es Yahvé quien pesa los corazones.


También tu siervo es iluminado por ellos, y en guardarlos halla gran provecho.


puesto que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Cristo, para que reciba cada uno según lo que hubiere hecho mientras vivió en el cuerpo, bueno o malo.


Tampoco, pues, juzguéis vosotros antes de tiempo, mientras no venga el Señor, que iluminará los escondrijos de las tinieblas y hará manifiestos los propósitos de los corazones, y entonces cada uno tendrá la alabanza de Dios.


porque no son justos ante Dios los que oyen la Ley, sino los cumplidores de la Ley, ésos serán declarados justos.


(9) ¿Tienes tú brazos como los de Dios y puedes tronar con voz semejante a la suya?


Me aferraré a mi justicia y no la negaré; no me arguye mi conciencia por uno de mis días.'


¿Cómo, pues, justificarse el hombre ante El? ¿Cómo ser puro el nacido de mujer?


Pablo, puestos los ojos en el sanedrín, dijo: Hermanos, siempre hasta hoy me he conducido delante de Dios con toda rectitud de conciencia”


Por tercera vez le dijo: Simón, hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se entristeció de que por tercera vez le preguntase: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tú lo sabes todo, tú sabes que te amo. Díjole Jesús: Apacienta mis ovejuelas.


¿Qué es el hombre para creerse puro, para decirse justo el nacido de mujer?


Si soy justo, mi boca me condena; si me creo inocente, me declara perverso.'


Porque si Abraham fue justificado por las obras, tendrá motivos de gloriarse, aunque no ante Dios.


Que los cielos promulguen su justicia, porque es Dios el que juzga.


Ya están mis pies en tierra firme. Bendeciré en la asamblea a Yahvé.


Muchos son los que buscan el favor del príncipe, pero el juicio de cada cual viene de Yahvé.


Cuanto a mí, muy poco se me da de ser juzgado por vosotros o de cualquier tribunal humano, que ni aun a mí mismo me juzgo.





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