Referencias Cruzadas

- Anuncios -




1 Corintios 4:15

Biblia Nacar-Colunga

Porque aunque tengáis diez mil pedagogos en Cristo, pero no muchos padres, que quien os engendró en Cristo por el Evangelio fui yo.

Ver Capítulo Copiar

25 Referencias Cruzadas  

Hijos míos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros!


Según la gracia de Dios que me fue dada, yo, como sabio arquitecto, puse los cimientos, otro edifica encima. Cada uno mire cómo edifica,


Todo lo hago por el Evangelio, para participar en él.


Pues así ha ordenado el Señor a los que anuncian el Evangelio que vivan del Evangelio.


como quienes han sido engendrados no de semilla corruptible, sino incorruptible, por la palabra viva y permanente de Dios,


De su propia voluntad nos engendró por la palabra de la verdad, para que seamos como primicias de sus criaturas.


Yo, Pablo, de mi puño lo escribo, yo te lo pagaré, por no decirte que tú mismo te me debes.


a Tito, hijo mío verdadero según la fe común, la gracia y la paz de parte de Dios Padre y de Cristo Jesús, nuestro Salvador.


pues vendrá un tiempo en que no sufrirán la sana doctrina, antes, deseosos de novedades, se rodearán de maestros conforme a sus pasiones,


¿En qué está, pues, mi mérito? En que al evangelizar lo hago gratuitamente, sin hacer valer mis derechos por la evangelización.


Si otros tienen derecho a participar en vuestros bienes, ¿no lo tendremos más nosotros? Pero no hemos hecho uso de este nuestro derecho, antes hemos soportado todo género de privaciones para no poner obstáculo alguno al Evangelio de Cristo.


Yo planté, Apolo regó; pero quien dio el crecimiento fue Dios.'


sobre todo me he hecho un honor de predicar el Evangelio donde Cristo no era conocido, para no edificar sobre fundamentos ajenos,


¿Lo he concebido yo o lo he parido para que me digas: Llévale en tu regazo, como lleva la nodriza al niño a quien da de mamar, a la tierra que juraste dar a tus padres?


Por El sois en Cristo Jesús, que ha venido a seros, de parte de Dios, sabiduría, justicia y santificación, y redención,


El que planta y el que riega son iguales, cada uno recibirá su recompensa conforme a su trabajo.


Porque evangelizar no es gloria para mí, sino necesidad. ¡Ay de mí si no evangelizara!


Os traigo a la memoria, hermanos, el Evangelio que os he predicado, que habéis recibido, en el que os mantenéis firmes,


Pues no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Cristo Jesús, Señor, y, cuanto a nosotros, nos predicamos siervos vuestros por amor de Jesús.


De suerte que la Ley fue nuestro pedagogo para llevarnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe.


Pero, llegada la fe, ya no estamos bajo el pedagogo.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios