Se verán en ti a padres que se coman a sus hijos y a hijos que devoren a su padre. Cumpliré lo que decidí contra ti y dispersaré a los cuatro vientos lo que quede de ti.
Mira, Yavé, y piensa:
¿a quién has tratado así?
Las madres tuvieron que comer a sus hijos,
a sus niños de pecho.
Fueron asesinados en el santuario de Yavé
sacerdote y profeta.
Les haré comer la carne de sus hijos e hijas, y se devorarán entre ellos, en medio del angustioso asedio y de la miseria a que los reducirán sus enemigos, que quieren quitarles la vida.