Referencias Cruzadas

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Levítico 26:20

Biblia Católica (Latinoamericana)

Sus esfuerzos se perderán, su tierra no dará sus productos ni los árboles darán sus frutos.

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21 Referencias Cruzadas  

Mientras que yo pensaba: 'He trabajado en balde, en vano he gastado mis fuerzas, para nada. Yavé, sin embargo, protegía mis derechos, mi Dios guardaba mi salario, pues soy importante para Yavé, y mi Dios se hizo mi fuerza.


Si el Señor no construye la casa en vano trabajan los albañiles; si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila el centinela.


Cerraría los cielos y no habría más lluvia; la tierra no daría sus frutos y pronto desaparecerías en esta espléndida tierra que Yavé te da.


Así lo ha dispuesto Yavé de los Ejércitos, que los pueblos trabajen para el fuego y la gente se canse para nada (14).


les enviaré las lluvias a su tiempo para que la tierra dé sus productos y los árboles del campo sus frutos.


Me temo que todas mis penas hayan sido inútiles.


Yo planté, Apolo regó, pero el que hizo crecer fue Dios.


¿qué les pasaba? Venían a un montón de veinte sacos de trigo, pero sólo quedaban diez. Venían a un tanque de cincuenta arrobas de vino y se encontraban sólo veinte.


las ves brotar el mismo día que las plantas, y a la mañana el brote florece. Pero se marchita y la cosecha se te va - entonces tú podrás llorar.


la tierra fértil se cubre de sal debido a la maldad de sus habitantes.


¡que en lugar de trigo broten espinas, y en vez de cebada, hierba maloliente!' Aquí terminan las palabras de Job.


Todos los árboles y frutos de tu tierra serán atacados por los insectos.


Maldito el fruto de tus entrañas y el fruto de tus tierras, los partos de tus vacas y las crías de tus ovejas.


¡Miren que saltó fuego de mi cólera y la llama consume hasta el mundo de abajo, devora la tierra y sus frutos, abrasa los cimientos de los cerros!


Porque olvidaste a Dios que te salva, y no te acordaste de la Roca que te protege. Pues bien, si plantas plantas tempraneras y cultivas patillas traídas del extranjero,


Sembraron trigo, y cosecharon espinas: se han cansado inútilmente. Les da vergüenza lo poco que han cosechado, por la mucha ira de Yavé.


Cuando cultives la tierra, no te dará frutos; andarás errante y fugitivo sobre la tierra.


Partió pues Elías para presentarse ante Ajab. El hambre era terrible en Samaría.


Por eso, vendré a recuperar mi trigo en la cosecha y mi vino nuevo en la vendimia; y le quitaré mi lana y mi lino, y todo lo que cubría su desnudez.





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