Para tu pueblo y tu ciudad santa se han fijado setenta semanas,
para que se termine el pecado,
para expiar la ofensa,
para que venga la justicia eterna,
para que se cumpla la visión y la profecía,
para ungir al Santo de los Santos.
cuando llegue el año del jubileo para los hijos de Israel, la herencia de ellas se añadirá a la de la tribu a la que van a pertenecer y se restará de la herencia de la tribu de nuestros padres.