Salta, llena de gozo,
oh hija de Sión,
lanza gritos de alegría,
hija de Jerusalén.
Pues tu rey viene hacia ti;
él es santo y victorioso,
humilde, y va montado sobre un burro,
sobre el hijo pequeño de una burra.
Jesús compareció ante el gobernador, y éste comenzó a interrogarlo. Le preguntó: '¿Eres tú el rey de los judíos?' Jesús contestó: 'Tú eres el que lo dice.
Pilato le preguntó: 'Entonces, ¿tú eres rey?' Jesús respondió: 'Tú lo has dicho: yo soy Rey. Yo doy testimonio de la verdad, y para esto he nacido y he venido al mundo. Todo el que está del lado de la verdad escucha mi voz.
Por eso, si Yavé los abandona es sólo por un tiempo, hasta que aquella que debe dar a luz tenga su hijo. Entonces el resto de sus hermanos volverá a Israel.
Después volverán los hijos de Israel, buscarán a Yavé, su Dios, y a David, su rey. Cuando llegue el momento acudirán llenos de respeto a Yavé para recibir sus beneficios.
Entiende bien esto: Desde que se haya dado la orden de reconstruir Jerusalén hasta un jefe consagrado, son siete semanas; luego pasarán sesenta y dos semanas para reconstruir plazas y muros.
Luego llegará el fin de los tiempos.
Contestó el ángel: 'El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios.