Ay de mí, ¡madre mía!, ¿por qué me diste a luz? Soy hombre que trae líos y contiendas a todo el país. No les debo dinero, ni me deben; ¡pero todos me maldicen!'
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: 'Mira, este niño traerá a la gente de Israel caída o resurrección. Será una señal impugnada en cuanto se manifieste,
Haré que tú seas como una fortaleza y una pared de bronce frente a ellos; y si te declaran la guerra, no te vencerán, pues yo estoy contigo para librarte y salvarte.
y si bien al jurar se perjudicó,
no se retracta de lo que ha dicho;
el que no presta dinero a interés
ni acepta sobornos
para perjudicar al inocente.
Quien obra así jamás vacilará.
El rey de Israel respondió a Josafat: 'Sí, todavía queda un hombre por cuyo intermedio se podría consultar a Yavé, pero lo detesto, porque nunca me profetiza algo bueno sino sólo cosas malas; es Miqueas, hijo de Jimla'. Josafat le dijo: '¡No diga eso el rey!'
Más que los cabellos de mi cabeza son los que me odian sin motivo.
Son más fuertes que yo los que con calumnias me persiguen.
¿Cómo devolveré lo que no he robado?