Referencias Cruzadas

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Efesios 4:28

Biblia Católica (Latinoamericana)

El que robaba, que ya no robe, sino que se fatigue trabajando con sus manos en algo útil y así tendrá algo que compartir con los necesitados.

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33 Referencias Cruzadas  

Que practiquen el bien, que se hagan ricos en buenas obras, que den de buen corazón, que sepan compartir.


Por consiguiente, mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos, y especialmente a los de casa, que son nuestros hermanos en la fe.


En realidad no le importaban los pobres, sino que era un ladrón y, como estaba encargado de la bolsa común, se llevaba lo que echaban en ella.


Pero Zaqueo dijo resueltamente a Jesús: 'Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y a quien le haya exigido algo injustamente le devolveré cuatro veces más.


Sólo hay juramentos en falso y mentiras, asesinato y robo, adulterio y violencia, crímenes y más crímenes.


Ustedes roban, matan, toman la esposa del prójimo, juran en falso u ofrecen sacrificios a otros dioses, que no son de ustedes...


No codicies la casa de tu prójimo. No codicies su mujer, ni sus servidores, su buey o su burro. No codicies nada de lo que le pertenece.


Si hay entusiasmo, cada uno es bien recibido con lo que tenga, y a nadie se le pide lo que no tiene.


A pesar de que han sido tan probadas y perseguidas, su gozo y su extrema pobreza se han convertido en riquezas de generosidad.


Compartan con los hermanos necesitados, y sepan acoger a los que estén de paso.


Como Judas tenía la bolsa común, algunos creyeron que Jesús quería decirle: 'Compra lo que nos hace falta para la fiesta..., o bien: 'da algo a los pobres.


Produzcan los frutos de una sincera conversión, pues no es el momento de decir: 'Nosotros somos hijos de Abrahán'. Yo les aseguro que Dios puede sacar hijos de Abrahán también de estas piedras.


Porque con la abundancia podría dejarte y decir: '¿Pero, quién es Yavé?' Y en la miseria podría ponerme a robar: lo que sería deshonrar el nombre de mi Dios!'


Ocultar sus faltas no conduce a nada, el que las reconoce y renuncia a ellas se hace perdonar.


Todo trabajo tiene su recompensa, pero lo que se queda en palabras lleva a la miseria.


La fortuna que se adquiere de repente no dura, el que la administra a su ritmo la aumenta.


enséñame hasta que yo sepa bien. He cometido crímenes, pero no volveré a hacerlo';'


El que rapte a una persona, la haya vendido o esté en su posesión, muera sin remedio.


El impío ambiciona todo el día, mientras que el justo da sin medida.


Le tendió la mano al pobre, la abrió para el indigente.


Nos cansamos trabajando con nuestras manos. Si nos insultan, bendecimos; nos persiguen y lo soportamos todo.


Una cosa es cierta, y en ella debes insistir: los que creen en Dios han de destacarse en el bien que puedan hacer. Ahí está lo bueno y lo que realmente aprovecha a la sociedad.


Y que los nuestros aprendan a moverse apenas se presente alguna necesidad, en vez de quedarse como unos inútiles.





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