El es el dueño de los tiempos y de los momentos,
destrona a los reyes igual como los entroniza,
da la sabiduría a los sabios,
la inteligencia a los que toman decisiones.
Saca del polvo al pequeño
y retira al pobre del estiércol
para que se siente entre los grandes
y para darle un trono de gloria.
De Yavé son la tierra y sus columnas,
sobre ellas el mundo estableció.
En su lugar surgirá un hombre despreciable a quien no darán el honor de la realeza; llegará en son de paz y se apoderará del reino mediante traiciones.
Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tiene seis alas llenas de ojos alrededor y por dentro, y no cesan de repetir día y noche:
Santo, santo, santo
es el Señor Dios, el Todopoderoso,
el que era, es y ha de venir.
Cada uno en esta vida debe someterse a las autoridades. Pues no hay autoridad que no venga de Dios, y los cargos públicos existen por voluntad de Dios.
Insultará al Altísimo, perseguirá a los santos del Altísimo, tratará de cambiar el calendario y la Ley; los santos quedarán sometidos a su poder por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo.