Y si el hombre no tiene pariente a quien se pueda restituir, la suma que en tal caso se ha de restituir a Adonai, será para el sacerdote; aparte del carnero expiatorio con que el sacerdote expiará por él.
Resarcirá lo que defraudó pecando contra los derechos sagrados, y añadirá un quinto más, y se lo dará al sacerdote. El sacerdote hará por él la expiación con el carnero del sacrificio de reparación; y se le perdonará.
Arderá el fuego sobre el altar sin apagarse; el sacerdote lo alimentará con leña todas las mañanas, colocará encima el holocausto y sobre él quemará el sebo de los sacrificios de comunión.