Porque todo primogénito me pertenece. El día en que herí a todos los primogénitos de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos de Israel, tanto de hombre como de ganado. Son para mí. Yo, Adonai.'
Nadie, sin embargo, podrá consagrar los primogénitos de su ganado que ya, por ser tales, pertenecen a Adonai. Sean del ganado mayor o del menor, pertenecen a Adonai.
Como Faraón se obstinó en no dejarnos salir, Adonai mató a todos los primogénitos en el país de Egipto, desde el primogénito del hombre hasta el primogénito del ganado. Por eso sacrifico a Adonai todo macho que abre el seno materno, y rescato todo primogénito de mis hijos.
Todo primogénito que se presente a Adonai de cualquier especie, hombre o animal, será para ti. Pero harás rescatar al primogénito del hombre y harás también rescatar al primogénito de animal impuro.
Luego, tomas a los levitas para mí, Adonai, en lugar de todos los primogénitos de los israelitas; y el ganado de los levitas en lugar de todos los primogénitos del ganado de los israelitas.'
Yo he elegido a vuestros hermanos los levitas, de entre los demás israelitas. Son un don que os hago; son 'donados' a Adonai para prestar servicio en la Tienda del Encuentro.