(15) Porque Adonai tu Di-s recorre el campamento para protegerte y entregar en tu mano a tus enemigos. Por eso tu campamento debe ser una cosa sagrada, Adonai no debe ver en él nada inconveniente; de lo contrario se apartaría de ti.
Y estableceré mi alianza entre nosotros dos, y con tu descendencia después de ti, de generación en generación: una alianza eterna, de ser yo el Di-s tuyo y el de tu posteridad.
Oyeron luego el ruido de los pasos de Adonai Di-s que se paseaba por el jardín a la hora de la brisa, y el hombre y su mujer se ocultaron de la vista de Adonai Di-s por entre los árboles del jardín.
Yo te daré a ti y a tu posteridad la tierra en que andas como peregrino, todo el país de Canaán, en posesión perpetua, y yo seré el Di-s de los tuyos.'