Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Adonai tu Di-s y por causa de estas abominaciones desaloja Adonai tu Di-s a esas naciones delante de ti.
Guardad, pues, mis observancias; no practicaréis ninguna de las costumbres abominables que se practicaban antes de vosotros, ni os hagáis impuros con ellas. Yo, Adonai, vuestro Di-s.
No procederás así con Adonai tu Di-s. Porque todo lo que es una abominación para Adonai, lo que detesta, lo hacen ellos en honor de sus dioses: llegan incluso a quemar al fuego a sus hijos e hijas en honor de sus dioses.
No hagáis como se hace en la tierra de Egipto, donde habéis habitado, ni hagáis como se hace en la tierra de Canaán a donde os llevo; no debéis seguir sus costumbres.
No digas en tu corazón cuando Adonai tu Di-s los arroje de delante de ti: 'Por mis méritos me ha hecho Adonai entrar en posesión de esta tierra', siendo así que sólo por la perversidad de estas naciones las desaloja Adonai ante ti.
No por tus méritos ni por la rectitud de tu corazón vas a tomar posesión de su tierra, sino que sólo por la perversidad de estas naciones las desaloja Adonai tu Di-s ante ti; y también por cumplir la palabra que juró a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob.